tiendas bares restaurantes noticias dotaciones
callejero empleo locales disponibles prensa contacto

UN CAMINO LLENO DE ANÉCDOTAS
El barrio de Nueva Segovia comenzó su andadura a mediados de la década de los ochenta

El barrio de Nueva Segovia ha sufrido una indudable transformación, desde mediados de la década de los ochenta, cuando llegaron a vivir las primeras familias. Los espacios diáfanos han ido dando paso a bloques de pisos y viviendas unifamiliares, con la consiguiente llegada de nuevos vecinos. Con el paso del tiempo se han ido incorporando diferentes servicios e infraestructuras dotacionales: el Pabellón Pedro Delgado, la ampliación del Parque del Reloj; el Conservatorio, ... Aún queda mucho por hacer, especialmente en el capítulo de comunicación con el centro de la ciudad. Dentro de unas décadas estará rodeado de barrios nuevos, tras el desarrollo del Sector I Plaza de Toros-Depósitos del Agua, Prado Bonal o el área urbana que se cree en torno a la futura estación del TAV.

Desde su aparición, “Páginas de Segovia” ha seguido muy de cerca, la transformación del Polígono Nueva Segovia en el barrio de Nueva Segovia. De ser una zona alejada a convertirse en uno de las pocas áreas de la capital donde se construían viviendas nuevas. En el año 98, nos hacíamos eco de la consolidación del movimiento vecinal, a través de la asociación “San Mateo”. En su primer boletín informativo, se hallaba un artículo escrito por Emi Sanz del Río, en el que hacía una breve reseña sobre la historia del barrio desde finales de 1985, año en el que comenzaron a vivir las primeras familias hasta bien entrada la década de los noventa.

Un texto que surge de la experiencia y el conocimiento."Nueva Segovia", aquel extenso territorio donde los segovianos llegaban esporádicamente tras un largo paseo o una carrera de footing, fue bautizado con el nombre tan poco atractivo como Polígono de Nueva Segovia. Los primeros bloques habitados fueron: La Zarzuela, Altamira, Funcionarios de Tráfico, Santa Marta y Las Torres y Pablo Iglesias. Algo después lo hicieron Nuestra Sierra y el Bloque de la Diputación “. Emi Sanz también recordaba la dureza de esos primeros años. “Las primera familias tuvieron que soportar multitud de problemas de diversa índole: muchas obras y muchas roturas de cañerías, días sin agua, sin farolas, sin tiendas, sin iglesia, sin colegio, sin autobuses y algún que otro problema social. Los bomberos acudían al barrio, día sí y día también a suministrar ese precioso y necesario bien y cómo las familias lo acarreaban hasta sus hogares. Los frecuente cortes de agua cesaron gracias a las protestas de las mujeres del barrio ante las autoridades locales”.

En este primer contacto con sus vecinos, tenía un titular muy significativo y que ha ido manteniendo en el tiempo: “Nueva Segovia se mueve”. Especialmente reivindicativo si hablamos del tema de los autobuses. Año 98, ésta es la propuesta que hacían al Ayuntamiento, los entonces responsables de la asociación de vecinos “San Mateo”: “Una línea desde Nueva Segovia con sus paradas actuales por el barrio de El Carmen con paradas en la iglesia; la siguiente sería en el Centro de Salud II; la tercera parada sería entre el Parque de Bomberos y el Cementerio; las siguientes paradas serían las clásicas del centro hasta la zona amurallada”. También se demandaba otra línea, que partiera del barrio de Nueva Segovia hacia el Cristo del Mercado; con paradas en el Instituto Andrés Laguna, Santo Tomás, en el entorno de la estación de autobuses, finalizando en el Paseo del Salón, “desde donde se puede acceder a los organismos oficiales y centro histórico”.

Estas reivindicaciones han ido en aumento, debido al crecimiento de la población que vive en Nueva Segovia. En cambio, el servicio de autobuses urbanos no ha crecido con la misma diligencia y eficacia. En agosto de 2002, el actual presidente, Alfonso Dorrego, afirmaba en esta publicación que estaban a la espera de la resolución y adjudicación del servicio, pero con la urgencia de ser “lo más fundamental que tenemos por la distancia que nos separa con el centro”. Nueva Segovia reclama una línea independiente, desligada de la de El Carmen; un aumento en las frecuencias y, de nuevo, que, en lo posible, se conecte el barrio con la zona de Ezequiel González. Sin olvidar, los servicios nocturnos para los jóvenes. Dotaciones como marquesinas nuevas, que “tienen que ser más cerradas por la parte baja porque en las antiguas se pasa mucho frío”.

La historia del barrio de Nueva Segovia se ha ido escribiendo con la ayuda de vecinos que se han implicado en sacar adelante temas tan destacados como la construcción de la iglesia. “En noviembre de 1995 se creó una Comisión de Obras con el objetivo de sacar adelante el proyecto de construcción de un complejo religioso y asistencial para el barrio”. En definitiva, unos espacios que reunieran las condiciones adecuadas para dar respuesta a las necesidades de una población en constante crecimiento. Fueron cuatro años de duro esfuerzo hasta ver en pie el edificio.

La Comisión de Obras se mantuvo siempre firme en su propósito de conseguir “ayuda, fundamentalmente económica, por parte de organismos oficiales y empresas privadas, así como la realización de actividades para la consecución de estos fondos”. El proyecto del complejo religioso y asistencial no era pequeño, ya que superaba los cien millones de las antiguas pesetas. Hoy, la Parroquia de la Resurrección del Señor es una realidad y una parte importante de la vida diaria del barrio. Acontecimientos que han ido integrando y dando forma a la personalidad de Nueva Segovia. A raíz de este proyecto surgieron ideas como la Romería de la Luz, momentos en los que la gastronomía tiene un papel importante. En junio y septiembre (fiestas de San Mateo), se organiza una misa y después, todos juntos, en la parcela de la Iglesia, comparten sabrosas viandas, como una caldereta o una “judionada”.

Los miembros de esta Comisión de Obras han trabajado incansablemente asumiendo posteriormente otros cargos y responsabilidades dentro del organigrama de las asociaciones y colectivos del barrio. Según han ido pasando los años, el barrio se ha ido conformando en algo más que una simple sucesión de casas individuales, chalets y bloques de pisos. Se ha buscado dotarle de elementos decorativos, aunque en este capítulo, sin duda, aún queda mucho por hacer. En el año 2002, por ejemplo, se llevó a cabo el Día del Árbol, “con la plantación de más de doscientos árboles en diferentes plazas del barrio y en los aledaños del Colegio Elena Fortún. Las plantas fueron aportadas por el Ayuntamiento de Segovia pero han salido adelante gracias al esfuerzo y tesón de los propios vecinos”.

Las zonas verdes y de recreo también van llegando. El mítico Parque del Reloj es el lugar de encuentro para los niños y jóvenes del barrio. Hace algunos meses, fue ampliado al otro de la avenida Vicente Aleixandre, con otras zonas dedicadas a otros entretenimientos que se ponen de moda cada equis tiempo. Hace unos tres años, el Ayuntamiento, a través de la sección de Parques y Jardines, recuperó la dehesa del Alto del Clamores. La ya conocida como la “glorieta del pastor”, se convierte en la puerta de entrada a un agradable sendero, que es utilizado por los vecinos para subir y bajar al centro de la ciudad y por aquellos ciudadanos que han encontrado en esta zona, una magnífica forma de pasear entre los árboles, casi sin salir de la ciudad. Nueva Segovia ha visto, en estas casi dos décadas, incrementarse en número de niños. En el año 2000, inauguraban un nuevo colegio, que en un principio se conoció como Colegio Nueva Segovia II, pero que fue rebautizado con el apoyo de todas las partes implicadas, con el nombre de la escritora de la niña Celia, Elena Fortún.

La historia de Nueva Segovia, de polígono a barrio, está salpicada de capítulos, como la inauguración del Pabellón Municipal “Pedro Delgado”, o más recientemente, la puesta en funcionamiento del Conservatorio de Música. Infraestructuras que han ayudado a que los segovianos se acostumbren a subir al barrio. Una de las grandes curiosidades de Nueva Segovia es la elección del nombre de sus calles, dedicado a los grandes nombres de Literatura Española de todos los tiempos y siglos. Tres grandes avenidas: Vicente Aleixandre; Gerardo Diego y Dámaso Alonso; y plazas que cada vez, son más conocidas gracias a los establecimientos y comercios, que se establecen en el barrio: Mester de Juglaría; Gonzalo de Berceo; Espronceda, Calderón de la Barca, Tirso de Molina o Fernando de Rojas, y así un largo etcétera. Anímese y descubra todo lo que esconde el barrio de Nueva Segovia.

 volver



DISEÑO: LÍNEA 3 PUBLICIDAD DIFERENCIAL S.L.